La senda ha sido expropiada a base de excavadoras oficiales y bulldozer de lujo, para contar, sin decir nada, que “las difíciles medidas ayudaran sin duda a volver a la senda del crecimiento económico”… Como si a ella la hubiese interesado alguna vez semejante cosa.
30 de enero de 2012
La senda robada
La senda ha sido expropiada a base de excavadoras oficiales y bulldozer de lujo, para contar, sin decir nada, que “las difíciles medidas ayudaran sin duda a volver a la senda del crecimiento económico”… Como si a ella la hubiese interesado alguna vez semejante cosa.
23 de octubre de 2011
Las sombras del empleo y el desempleo.
Entre vidas anónimas, instantes antes me di cuenta de que iba a cruzarme con mi futuro interlocutor. Hubo, lo reconozco, ese impulso seminstintivo y raro de no tener ganas de saludar. Tal vez fui lento de reflejos, o quizá simplemente es que en realidad tampoco me disgustaba la idea.
- “Hola ¿cómo estás?” me dijo algo titubeante.
- “Pues más o menos” respondí yo.
Es curiosa la buena dosis de extrañeza e incomodidad, que suele generar el responder de forma diferente al esperado “bien”... Pero esta vez no fue interpelado y yo lo agradecí.
Durante algún tiempo, años atrás, ambos estuvimos enfangados en el arte de mentir pseudo-profesionalmente; todo muy serio, eso si... Él prosiguió estos años coordinando uno de tantos mundos del podía haber sido y no es. Yo me alejé de aquél “teatro”, en la creencia sincera de que otros “escenarios” y otros “papeles” aguardarían sin duda con mayor interés... Como responsable, su obligación era pedirnos cierta cuota de falsedad implícita, y sin embargo a mi siempre me pareció tan enfangado como los demás; dentro del engaño colectivo de otra estructura podrida. Tal vez por todo eso, y también por otras muchas cosas más, me dejó confuso y triste su actual situación de parado. Con su aspecto de hombre sencillo, bueno y prudente, esperaba incrédulo la decisión de los mentirosos de vocación y casi profesionales del asunto. Deseoso de la licitación que continuase el absurdo, permitiéndole seguir con su vida y la de su familia.
“Tengo el miedo metido en el cuerpo” se despidió.
20 de octubre de 2011
16 de octubre de 2011
Manifestando
Había cientos de pancartas sin formatos prefabricados. Ausencia de logotipos interesados que restasen protagonismo al pueblo. En su lugar, cientos de mensajes construidos con el ingenio y el hartazgo de quienes se sienten olvidados por tantas cosas mal hechas; ese egoísmo sistemático de una minoría acaparadora de tanto poder como riqueza. Y así, mi andar indignado caminó al son de una gaita montañera palentina, bajo una pancarta donde se podía leer con sencillez “Por un mundo rural vivo”, mientras al costado un pequeño cartel proclamaba “Basta de contarnos mentiras...”
Imagen: José-Manuel Benito
7 de septiembre de 2011
24 de junio de 2011
Subvenciones
23 de junio de 2011
13 de noviembre de 2008
12 de octubre de 2008
Repartición de ganancias.
En medio de tanta noticia y debate sobre la dichosa crisis económica, el otro día en un programa que analiza la actualidad en clave de humor, escuché una reflexión que sintetiza de forma sencilla algunas cosas importantes: “En el mercado de valores, más conocido como la bolsa, no olvidéis que para que unos ganen dinero otros tienen que perderlo”. Así de sencillo y despiadado.





