15 de mayo de 2013
15 de abril de 2013
Cancionero de cumpleaños
Salió de pronto un comino,
gracioso y pueril chiquitino,
correteando por ahí sibilino,
apuesto a que la mar de feliz.
Mientras aquel adulto miraba,
sin comprender qué pasaba,
increpole porque de suyo tardaba,
para insulsos quehaceres barniz.
Fui así su silencioso juguete,
en el transcurrir del efímero brete,
que el brío del infante acomete,
llevándole por simple desliz.
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| Imagen pública en pixabay |
Y pensé como aquel lampiño,
entre las cadaunadas de un niño,
a un tris del fugaz brinquiño,
atesorando para mí su matiz.
10 de abril de 2013
Trazos de palabras
Es el deambular quien acompaña,
| Imagen: CMEarnest |
el ardor el que acontece,
la sensación quien gravita,
el dolor que malmete.
Es el ansia quien roba,
el susurrar el que prefiere,
la cencellada quien traspasa,
el adormecer que precede.
Es el balcón quien asoma,
el planear el que sucede,
la impronta quien arrebata,
el vacío que entumece.
Es el filo quien alegoriza,
el funambulista el que prende,
la enajenación quien aquilata,
el escalofrío que consiente.
4 de abril de 2013
Un día laborando
Antes de solicitar el correo a aquella chica italiana para poder
incorporarlo a su perfil -no vayan a pensar-, un hombre marroquí me preguntaba atropelladamente sobre unos molestos papeles a
rellenar, para pocos minutos después,
entre el tumulto de un voluntario paseo por la Castellana, aquel grupo
de indios reclamara mi atención en su antigua lengua colonial, inquietos
por confirmar la dirección a la que equivocadamente andaban. Luego, la
fina pero incómoda lluvia se disipó bajo el laberinto siempre sórdido de
pasillos subterraneos, cuando mi mirada complacida se cruzó con la
intención y escondido talento de un joven senegales, apurado en su
gesto, que compartía con nobleza e ingenuidad sus solitarios cantos. Y
llegué así al rincón acristalado donde me esperaba el grato dialogo de
una amistad que perdura, mientras saboreé una caña servida por las manos
de una resuelta mujer eslava... No fue difícil, convendrán,
entender al yonqui nativo que me abordó al salir, cuando desde una de
las esquinas próximas, y con el ralentí de quien va calmadamente 'puesto', me dijo antes de
aventurarse a pedirme nada aquello de "oye, mira, ¿tú hablas español?"...
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| Imagen: Drubens |
El
tren de regreso trajo a mi el cansancio de estos cortos pero de alguna
forma largos viajes, el regusto de otras vivencias; sus sensaciones, al
tiempo que la melodía “De amor y casualidad” en boca
de Jorge Drexler, haciendo que conscientemente cerrase los ojos; queriendo
ignorar las infinitas pequeñas pantallas que, por momentos, parecían abducir a todo aquel que me rodeaba desde su mundo virtual.
26 de diciembre de 2012
Inspiración al límbico
El sol entraba brillante y embustero por unas ventanas con
complejo de no ser en realidad transparentes, mientras una mirada
perezosa descubrió
el tedio frecuente de cuatro días a la semana; apenas unos minutos, y el
sosiego volvería
al plan azaroso de aquella rutina por lo general acechante. Era en aquel
breve rato,
donde de forma especialmente intensa se tornaba tan suculenta la
desconexión. La escena cotidiana, empujaba esta vez a aplacar de inmediato la insolente y
abundante luz, sin apenas procurar esfuerzo en un movimiento que pudiera
disuadir ese placer del mediodía.
Con la memoria de quien compone a su antojo el
espacio, el brazo encontró en su ascensión aquella escueta manta gris de
pespunte naranja. Su todavía uso inconcreto, fue a reposar precipitada pero
cómodamente sobre un rostro avocado a la
desnuda inconsciencia. Y casi de inmediato, estremeciendo súbitamente, su aroma comenzó a
desbordar un torrente de cálidas evocaciones; una locura jugosamente
acariciada de sentidos, en la que desear permanecer envuelto...
12 de diciembre de 2012
Apantallados
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| Imagen: Basil Arteomov |
apenas melodías que modulan la calma.
Ondas viajeras con acuse de recibo,
pulsado de mundos sostenido en las manos.
Y te sorprenden, se presentan;
ilusionados algunos, generando dialogo.
Acústico espacio de limitadas letras,
palabras adornadas, en susurros de paso.
La vida en tempo de diminutos “ringnes”.
Esperanzas, sensaciones, en sí convidados.
Un mundo a través de esos sentidos.
Imágenes escritas para eternos lapsos.
Son los dedos galopando en simples cuadrículas,
te acarician, desesperan; quizá por colapso.
Hay un preludio reflectando continuos ensueños;
lo que ocurre, nos acontece. Aquello que va traspasando.
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